Seguimos con Manfred Mai, en este capítulo escribe sobre la civilización sumeria, probablemente la primer civilización. En clase ya hablamos sobre ellos y vimos imágenes relacionadas a su civilización.
UN PUEBLO
INTELIGENTE
Mientras en Centroeuropa los seres humanos iban
de un lado a otro como cazadores y recolectores, los sumerios crearon la primera
gran cultura de la humanidad en Mesopotamia, el país entre el Éufrates y el
Tigris. Habían inventado ya la rueda y el primer arado, tirado por burros o
por bueyes. Construyeron ciudades donde vivían hasta 50.000 personas, diques para protegerlas de las inundaciones y
canales para regar sus campos. En unas comunidades de tamaño tan considerable,
aquellos trabajos, al igual que la producción y distribución de bienes,
requerían planificación y organización. Por tanto, los sumerios buscaron cómo
retener las cosas importantes en algún lugar que no fuera la simple memoria.
Al principio utilizaron pequeñas imágenes que representaban, por ejemplo, a un
hombre, a una mujer, una vaca, una cesta de frutas o un saco de grano. De
aquellas figuras derivó con el tiempo un sistema de signos que les permitió
dejar constancia de sucesos e informes. Imprimían los signos presionando con
bastoncillos en forma de cuña sobre tabletas de arcilla blanda que luego
cocían para fijar lo escrito. A partir de ese momento, la comunicación oral
dejó de ser el único medio de transmitir el saber a los contemporáneos y a la
posteridad.
Con el invento de la rueda y de la llamada
«escritura cuneiforme», los sumerios dieron dos grandes pasos en la historia
de la humanidad. Pero también fueron pioneros en otros campos. Inventaron, por
ejemplo, un sistema métrico con unidades de 12 ó 60 componentes. Nuestra división del tiempo en 60 segundos
por minuto y 60 minutos por hora se remonta a aquel sistema. Y todavía hoy,
una docena consta de doce elementos.
Las ciudades de los sumerios estaban
constituidas y organizadas como pequeños Estados. Al frente de ellas se
hallaba el soberano de la ciudad, que derivaba su derecho a gobernar de su
proximidad con los seres divinos. De los sumerios sabemos también que tenían
una religión, y que era una religión con muchos dioses.
El soberano de la ciudad dictaba leyes que
regulaban la convivencia entre la gente y fijaba la cuantía de los tributos
que todos debían aportar. Aquellos tributos servían para mantener al clero y la
administración, organizar una defensa militar, garantizar el suministro de
agua y llenar los almacenes con provisiones para épocas de escasez. Hoy
diríamos que los sumerios pagaban impuestos. Hay aún algo más que nos parece
muy moderno en los sumerios: sus ciudades peleaban a menudo; la causa de
aquellos conflictos era la propiedad, sobre todo la posesión de tierras, y el
poder. Muchas de esas peleas derivaban en guerras, y más de una guerra se
entabló en nombre de los dioses respectivos.
La época de esplendor de los sumerios duró unos
1.500 años. Hacia el 2.000 antes de Cristo, su cultura se había difundido por
zonas extensas de Oriente Próximo. No es posible decir con certeza por qué
desaparecieron de la historia poco después. De todos modos, sus inventos y su
cultura les sobrevivieron.
MAI, Manfred, Breve historia del mundo para jóvenes lectores,
Océano, Península, Atalaya, Barcelona, 2004 /2002
Biblioteca del Instituto Goethe
Para ubicarnos podemos utilizar este mapa:
También es interesante ver en "Exploradores de la Historia" el capítulo dedicado a Mesopotamia.

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